lunes, 4 de julio de 2016

4.2.1 Planificación de marketing (con introducción a las cuatro P)

Etapas del plan de marketing
Debido al carácter interdisciplinario del marketing, así como al diferente tamaño y actividad de las empresas, no se puede facilitar un programa estándar para la realización del plan de marketing; ya que las condiciones de elaboración que le dan validez son variadas y responden, por lo general, a diferentes necesidades y culturas de la empresa. Ahora bien, como líneas maestras aconsejo no emplear demasiado tiempo en la elaboración de un plan de marketing que no se necesita; no debemos perdernos en razonamientos complicados; se debe aplicar un marketing con espíritu analítico pero a la vez con sentido común; no debemos trabajar con un sinfín de datos, solo utilizar los necesarios; y, lo que es más importante, conseguir que sea viable y pragmático.
El plan de marketing requiere, por otra parte, un trabajo metódico y organizado para ir avanzando poco a poco en su redacción. Es conveniente que sea ampliamente discutido con todos los departamentos implicados durante la fase de su elaboración con el fin de que nadie, dentro de la empresa, se sienta excluido del proyecto empresarial. De esta forma, todo el equipo humano se sentirá vinculado a los objetivos fijados por el plan dando como resultado una mayor eficacia a la hora de su puesta en marcha.
En cuanto al número de etapas en su realización, no existe unanimidad entre los diferentes autores, pero en el cuadro adjunto incluyo las más importantes según mi criterio:
Gráfico 2.  Distintas etapas para la elaboración de un plan de marketing



Resumen ejecutivo
Su brevedad no va en relación directa con el nivel de importancia, ya que en un número reducido de páginas nos debe indicar un estracto del contenido del plan, así como los medios y estrategias que van a utilizarse. La lectura de estas páginas, junto con las recomendaciones que también deben incluirse al final del plan, son las que van a servir a la alta dirección para obtener una visión global.
Análisis de la situación
El área de marketing de una compañía no es un departamento aislado y que opera al margen del resto de la empresa. Por encima de cualquier objetivo de mercado estará la misión de la empresa, su definición vendrá dada por la alta dirección, que deberá indicar cuáles son los objetivos corporativos, esto es, en qué negocio estamos y a qué mercados debemos dirigirnos. Este será el marco general en el que debamos trabajar para la elaboración del plan de marketing.
Una vez establecido este marco general, deberemos recopilar, analizar y evaluar los datos básicos para la correcta elaboración del plan tanto a nivel interno como externo de la compañía, lo que nos llevará a descubrir en el informe la situación del pasado y del presente; para ello se requiere la realización de:
·         Un análisis histórico. Tiene como finalidad el establecer proyecciones de los hechos más significativos y de los que al examinar la evolución pasada y la proyección futura se puedan extraer estimaciones cuantitativas tales como las ventas de los últimos años, la tendencia de la tasa de expansión del mercado, cuota de participación de los productos, tendencia de los pedidos medios, niveles de rotación de los productos, comportamiento de los precios, etc., el concepto histórico se aplica al menos a los tres últimos años.
·         Un análisis causal. Con el que se pretende buscar las razones que expliquen los buenos o malos resultados en los objetivos marcados, y no las excusas y justificaciones, como algunas veces sucede. Independientemente del análisis que hagamos a cada una de las etapas del plan anterior, se tiene que evaluar la capacidad de respuesta que se tuvo frente a situaciones imprevistas de la competencia o coyunturales.
·         Un análisis al comportamiento de la fuerza de ventas. Verdaderos artífices de la consecución de los objetivos comerciales, conviene realizar un análisis pormenorizado tanto a nivel geográfico y de zonas, como a nivel de delegación e individual, la herramienta comparativa y de análisis es la ratio.
·         Un estudio de mercado. Durante mucho tiempo se ha pensado que dentro del análisis de la situación, este era el único punto que debía desarrollarse para confeccionar un plan de marketing y siempre a través de una encuesta; paradójicamente no siempre es necesario hacerla para conocer tanto el mercado como la situación de la que se parte, ya que en la actualidad existen, como hemos explicado en el capítulo de investigación de mercados, alternativas muy válidas para obtener información fiable.
·         Un análisis DAFO. Estudiado en el capítulo correspondiente al marketing estratégico, es en el plan de marketing donde tiene su máxima exponencia ya que en él quedarán analizadas y estudiadas todas las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades que se tengan o puedan surgir en la empresa o la competencia, lo que nos permitirá tener reflejados no solo la situación actual sino el posible futuro.
·         Análisis de la matriz RMG. También estudiada en el capítulo de marketing estratégico, intenta analizar y evaluar el grado de aceptación o rechazo que se manifiesta en el mercado respecto a un producto o empresa. De no contemplarse en su justa medida, llega a producir pérdidas económicas en su momento, ya que frente a la aparición de un nuevo producto que parece responder a las directrices más exigentes y que da cumplida respuesta a todas las necesidades, podría ver rechazada su aceptación sin una lógica aparente, los profesionales del marketing siempre decimos que «el mercado siempre pasa factura».
Dentro del plan de marketing, al desarrollar la situación de una empresa dentro del mercado, hay que considerar que, junto a la realización de los análisis hasta aquí expuestos, hay que considerar otros factores externos e internos que afectan directamente a los resultados, por ello conviene incluirlos dentro de esta etapa y que serán decisivos en las siguientes. Entre los principales, podemos destacar:
·         Entorno: 
o    Situación socioeconómica.
o    Normativa legal.
o    Cambios en los valores culturales.
o    Tendencias.
o    Aparición de nuevos nichos de mercado.
o    Etcétera.
·         Imagen: 
o    De la empresa.
o    De los productos.
o    Del sector.
o    De la competencia.
o    A nivel internacional.
o    Etcétera.
·         Cualificación profesional: 
o    Equipo directivo.
o    Colaboradores externos.
o    Equipos de ventas.
o    Grado de identificación de los equipos.
o    Etcétera.
·         Posicionamiento en la red: 
o    Análisis páginas web.
o    Posicionamiento SEO.
o    Gestor de contenidos-keywords.
o    Presencia redes sociales.
o    Posibilidad de e-commerce.
o    Etcétera.
·         Mercado: 
o    Grado de implantación en la red.
o    Tamaño del mismo.
o    Segmentación.
o    Potencial de compra.
o    Tendencias.
o    Análisis de la oferta.
o    Análisis de la demanda.
o    Análisis cualitativo.
o    Etcétera.
·         Red de distribución: 
o    Tipos de punto de venta.
o    Cualificación profesional.
o    Número de puntos de venta.
o    Acciones comerciales ejercidas.
o    Logística.
o    Etcétera.
·         Competencia: 
o    Participación en el mercado.
o    PVP.
o    Descuentos y bonificaciones.
o    Red de distribución.
o    Servicios ofrecidos.
o    Nivel profesional.
o    Imagen.
o    Implantación a la red.
o    Etcétera.
·         Producto: 
o    Tecnología desarrollada.
o    I+D+i
o    Participación de las ventas globales.
o    Gama actual.
o    Niveles de rotación.
o    Análisis de las diferentes variables (núcleo, tamaño y marca...).
o    Costos.
o    Precios.
o    Márgenes.
o    Garantías.
o    Plazos de entrega.
o    Etcétera.
·         Política de comunicación: 
o    Targets seleccionados.
o    Objetivos de la comunicación.
o    Presupuestos.
o    Equipos de trabajos.
o    Existencia de comunicación interna.
o    Posicionamiento en internet.
o    Etcétera.

DETERMINACIÓN DE OBJETIVOS
Los objetivos constituyen un punto central en la elaboración del plan de marketing, ya que todo lo que les precede conduce al establecimiento de los mismos y todo lo que les sigue conduce al logro de ellos. Los objetivos en principio determinan numéricamente dónde queremos llegar y de qué forma; estos además deben ser acordes al plan estratégico general, un objetivo representa también la solución deseada de un problema de mercado o la explotación de una oportunidad.
Características de los objetivos
Con el establecimiento de objetivos lo que más se persigue es la fijación del volumen de ventas o la participación del mercado con el menor riesgo posible, para ello los objetivos deben ser:
·         Viables. Es decir, que se puedan alcanzar y que estén formulados desde una óptica práctica y realista.
·         Concretos y precisos. Totalmente coherentes con las directrices de la compañía.
·         En el tiempo. Ajustados a un plan de trabajo.
·         Consensuados. Englobados a la política general de la empresa, han de ser aceptados y compartidos por el resto de los departamentos.
·         Flexibles. Totalmente adaptados a la necesidad del momento.
·         Motivadores. Al igual que sucede con los equipos de venta, estos deben constituirse con un reto alcanzable.
También se controlan con la palabra nemotécnica MARTE que vimos en el apartado de control y supervisión de vendedores, dentro del capítulo 8.
Gráfico 3.  Tipos de objetivos básicos
·         Objetivo de posicionamiento.
·         Objetivo de ventas.
·         Objetivo de viabilidad.
Soy consciente de que no todos los profesionales del marketing aceptan el término de objetivo cualitativo, pero mi experiencia me indica que mientras los objetivos cuantitativos se marcan para dar resultados en el corto plazo, son los cualitativos los que nos hacen consolidarnos en el tiempo y obtener mejores resultados en el medio y largo plazo, por ello considero:
·         Cuantitativos. A la previsión de ventas, porcentaje de beneficios, captación de nuevos clientes, recuperación de clientes perdidos, participación de mercado, coeficiente de penetración, etc.
·         Cualitativos. A la mejora de imagen, mayor grado de reconocimiento, calidad de servicios, apertura de nuevos canales, mejora profesional de la fuerza de ventas, innovación, etc.

Elaboración y selección de estrategias
Las estrategias son los caminos de acción de que dispone la empresa para alcanzar los objetivos previstos; cuando se elabora un plan de marketing estas deberán quedar bien definidas de cara a posicionarse ventajosamente en el mercado y frente a la competencia, para alcanzar la mayor rentabilidad a los recursos comerciales asignados por la compañía.
Asimismo, se debe ser consciente de que toda estrategia debe ser formulada sobre la base del inventario que se realice de los puntos fuertes y débiles, oportunidades y amenazas que existan en el mercado, así como de los factores internos y externos que intervienen y siempre de acuerdo con las directrices corporativas de la empresa.
En el capítulo de marketing estratégico se han señalado los distintos tipos de estrategia que puede adoptar una compañía, dependiendo del carácter y naturaleza de los objetivos a alcanzar. No podemos obtener siempre los mismos resultados con la misma estrategia, ya que depende de muchos factores, la palabra «adaptar» vuelve a cobrar un gran protagonismo. Por ello, aunque la estrategia que establezcamos esté correctamente definida, no podemos tener una garantía de éxito. Sus efectos se verán a largo plazo.
El proceso a seguir para elegir las estrategias se basa en:
·         La definición del público objetivo (target) al que se desee llegar.
·         El planteamiento general y objetivos específicos de las diferentes variables del marketing (producto, comunicación, fuerza de ventas, distribución...).
·         La determinación del presupuesto en cuestión.
·         La valoración global del plan, elaborando la cuenta de explotación provisional, la cual nos permitirá conocer si obtenemos la rentabilidad fijada.
·         La designación del responsable que tendrá a su cargo la consecución del plan de marketing.
Tanto el establecimiento de los objetivos como el de las estrategias de marketing deben ser llevados a cabo, a propuesta del director de marketing, bajo la supervisión de la alta dirección de la empresa. Esta es la forma más adecuada para que se establezca un verdadero y sólido compromiso hacia los mismos. El resto del personal de la compañía debería también tener conocimiento de ellos, puesto que si saben hacia dónde se dirige la empresa y cómo, se sentirán más comprometidos. Por tanto y en términos generales, se les debe dar suficiente información para que lleguen a conocer y comprender el contexto total en el que se mueven.
A título informativo indicamos a continuación algunas posibles orientaciones estratégicas que pueden contemplarse, tanto de forma independiente como combinadas entre sí:
·         Conseguir un mejor posicionamiento en buscadores.
·         Eliminar los productos menos rentables.
·         Modificar productos.
·         Ampliar la gama.
·         Ser un referente en las redes sociales.
·         Apoyar la venta de los más rentables.
·         Centrarnos en los canales más rentables.
·         Apoyar la venta de productos «niño».
·         Cerrar las delegaciones menos rentables.
·         Apoyar el punto de venta.
·         Modificar los canales de distribución.
·         Mejorar la eficiencia de la producción.
·         Modificar los sistemas de entrega.
·         Retirarse de algunos mercados seleccionados.
·         Trabajar o no con marca de distribuidor.
·         Especializarse en ciertos productos o mercados.
·         Etcétera.

Plan de acción
Si se desea ser consecuente con las estrategias seleccionadas, tendrá que elaborarse un plan de acción para conseguir los objetivos propuestos en el plazo determinado. Cualquier objetivo se puede alcanzar desde la aplicación de distintos supuestos estratégicos y cada uno de ellos exige la aplicación de una serie de tácticas. Estas tácticas definen las acciones concretas que se deben poner en práctica para poder conseguir los efectos de la estrategia. Ello implica necesariamente el disponer de los recursos humanos, técnicos y económicos, capaces de llevar a buen término el plan de marketing.
Se puede afirmar que el objetivo del marketing es el punto de llegada, la estrategia o estrategias seleccionadas son el camino a seguir para poder alcanzar el objetivo u objetivos establecidos, y las tácticas son los pasos que hay que dar para recorrer el camino.
Las diferentes tácticas que se utilicen en el mencionado plan estarán englobadas dentro del mix del marketing, ya que se propondrán distintas estrategias específicas combinando de forma adecuada las variables del marketing. Se pueden apoyar en distintas combinaciones, de ahí que en esta etapa nos limitemos a enumerar algunas de las acciones que se pudieran poner en marcha, que por supuesto estarán en función de todo lo analizado en las etapas anteriores.
·         Sobre el producto. Eliminaciones, modificaciones y lanzamiento de nuevos productos, creación de nuevas marcas, ampliación de la gama, mejora de calidad, nuevos envases y tamaños, valores añadidos al producto, creación de nuevos productos...
·         Sobre el precio. Revisión de las tarifas actuales, cambio en la política de descuentos, incorporación de rappels, bonificaciones de compra...
·         Sobre los canales de distribución. Comercializar a través de internet, apoyo al detallista, fijación de condiciones a los mayoristas, apertura de nuevos canales, política de stock, mejoras del plazo de entrega, subcontratación de transporte...
·         Sobre la organización comercial. Definición de funciones, deberes y responsabilidades de los diferentes niveles comerciales, aumento o ajuste de plantilla, modificación de zonas de venta y rutas, retribución e incentivación de los vendedores, cumplimentación y tramitación de pedidos, subcontratación de task forces...
·         Sobre la comunicación integral. Contratación de gabinete de prensa, potenciación de página web, plan de medios y soportes, determinación de presupuestos, campañas promocionales, política de marketing directo, presencia en redes sociales...
Es muy importante señalar que las tácticas deben ser consecuentes tanto con la estrategia de marketing a la que debe apoyar como con los recursos comerciales de los que dispone la empresa en el periodo de tiempo establecido. La determinación de las tácticas que se llevarán a cabo para la implementación de la estrategia será llevada a cabo por el director de marketing, al igual que el establecimiento de objetivos y estrategias. Se han de determinar, de igual forma, los medios humanos y los recursos materiales necesarios para llevarlas a cabo, señalando el grado de responsabilidad de cada persona que participa en su realización, como las tareas concretas que cada una de ellas debe realizar, coordinando todas ellas e integrándolas en una acción común.
Establecimiento de presupuesto
Una vez que se sabe qué es lo que hay que hacer, solo faltan los medios necesarios para llevar a cabo las acciones definidas previamente. Esto se materializa en un presupuesto, cuya secuencia de gasto se hace según los programas de trabajo y tiempo aplicados. Para que la dirección general apruebe el plan de marketing, deseará saber la cuantificación del esfuerzo expresado en términos monetarios, por ser el dinero un denominador común de diversos recursos, así como lo que lleva a producir en términos de beneficios, ya que a la vista de la cuenta de explotación provisional podrá emitir un juicio sobre la viabilidad del plan o demostrar interés de llevarlo adelante. Después de su aprobación, un presupuesto es una autorización para utilizar los recursos económicos. No es el medio para alcanzar un objetivo, ese medio es el programa.
Sistemas de control y plan de contingencias
El control es el último requisito exigible a un plan de marketing, el control de la gestión y la utilización de los cuadros de mando permiten saber el grado de cumplimiento de los objetivos a medida que se van aplicando las estrategias y tácticas definidas. A través de este control se pretende detectar los posibles fallos y desviaciones a tenor de las consecuencias que estos vayan generando para poder aplicar soluciones y medidas correctoras con la máxima inmediatez.
De no establecerse estos mecanismos de control, habríamos de esperar a que terminara el ejercicio y ver entonces si el objetivo marcado se ha alcanzado o no. En este último caso, sería demasiado tarde para reaccionar. Así pues, los mecanismos de control permiten conocer las realizaciones parciales del objetivo en periodos relativamente cortos de tiempo, por lo que la capacidad de reaccionar es casi inmediata.
Los métodos a utilizar se harán una vez seleccionadas e identificadas las áreas de resultados clave (ARC), es decir, aquellos aspectos que mayor contribución proporcionan al rendimiento de la gestión comercial. A continuación expondremos sucintamente el tipo de información que necesitará el departamento de marketing para evaluar las posibles desviaciones:
·         Resultados de ventas (por delegaciones, gama de productos, por vendedor...).
·         Rentabilidad de las ventas por los mismos conceptos expuestos anteriormente.
·         Ratios de control establecidas por la dirección.
·         Nuestro posicionamiento en la red.
·         Control de la actividad de los vendedores.
·         Resultado de las diferentes campañas de comunicación.
·         Ratios de visitas por pedido.
·         Ratios de ingresos por pedido.
·         Etcétera.
Llegados a este punto, he considerado conveniente indicar en un gráfico el proceso de control que nos propone Philip Kotler en su libro La dirección de marketing.
Gráfico 4.  El proceso de control


Por último, solo nos resta analizar las posibles desviaciones existentes, para realizar el feedback correspondiente con el ánimo de investigar las causas que las han podido producir y nos puedan servir para experiencias posteriores.
Por tanto, a la vista de los distintos controles periódicos que realicemos, será necesario llevar a cabo modificaciones sobre el plan original, de mayor o menor importancia. No estaría de más establecer un plan de contingencias, tanto para el caso del fracaso del plan original como para reforzar las desviaciones que se puedan producir. Esto nos dará una capacidad de respuesta y de reacción inmediata, lo que nos hará ser más competitivos

4.2 Planificación de marketing (P. Kotler)

ELEMENTOS DE UN PLAN DE MARKETING

Para P. Kotler: “Un PMK es un documento escrito en el que se recogen los objetivos, las estrategias, los planes de acción relativos a los elementos de Marketing-Mix, que facilitarán y posibilitarán el cumplimiento de la estrategia dictada en el ambiente corporativo, año tras año, paso a paso”.

DESARROLLO DE LAS ETAPAS DE UN PMK
A continuación, vamos a analizar las distintas etapas que hay que abordar para la correcta realización de un PMK.
Es fundamental que se respete el orden establecido para así proceder a su correcta elaboración, lo que no implica que se vaya aportando documentación, buscando información y preparando los informes correspondientes.
Quiere esto decir que, simultáneamente, podremos ir trabajando en distintas fases del mismo, debido a que en determinados momentos tanto la central como la organización comercial estarán trabajando y analizando la información imprescindible para su realización.

Las etapas o pasos a realizar para la elaboración de un PMK son las siguientes:
1. Análisis de la situación del mercado.
2. Análisis de oportunidades y amenazas, puntos fuertes y débiles.
3. Análisis de los pasos 1 y 2 desde el punto de vista de la Organización Comercial.
4. Fijación de Objetivos como conclusión de los pasos 1, 2 y 3.
5. Estrategias a seguir, utilizando los elementos del Marketing-Mix.
6. Programa de acciones (Quién, qué, cómo, cuándo).
7. Presupuestos.
8. Sistema de evaluación y control.



MISIÓN Y CULTURA CORPORATIVA
Sería temerario el iniciar la realización del PMK sin antes definir cuál es la misión y la cultura corporativa de nuestra empresa. Este análisis no se debe realizar por escrito en el PMK, puesto que en el Plan Estratégico, estará perfectamente reflejado. Aún así, vamos a recordar una serie de conceptos básicos sobre estos aspectos. La misión en una empresa define su objeto social, o lo que es lo mismo, explica la razón de ser la misma.

Además, nos permitirá delimitar los mercados a los que se dirige, así como los beneficios que se derivan para sus clientes, con la compra de sus productos.
La cultura corporativa es un conjunto de principios de actuación que cohesionan a la Organización y orientan a su personal en la realización de la misión.

METODOLOGÍAS PARA LA ELABORACIÓN DE UN PLAN DE MARKETING.
Existen una serie de Normas Básicas para la elaboración del Plan. En primer lugar, se debe contar con un calendario de actividades que permita tener claramente definidas las actividades a realizar. Asimismo, para la elaboración de un Plan de Marketing se debe ser muy riguroso y exigir a cada área cumpla con los compromisos por la Dirección General de la organización.

DESARROLLO DE LAS ETAPAS DEL PLAN DE MARKETING
ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DEL MERCADO
Se debe proceder a realizar un amplio análisis de la situación de mercado, tanto en el ámbito externo como interno, que permita tomar futuras decisiones.

A. Análisis Externo
Comenzaremos nuestro análisis realizando un primer estudio de los factores que afectan a lo que se denominará Análisis Externo.
Dichos factores son: El Entorno, El Sector y El Mercado.
Se estudiarán cada uno de estos factores individualmente.

a) Análisis del Entorno
Tiene una gran importancia hacer una previsión de la evolución de los distintos aspectos que configuran el entorno de la empresa, de forma que ésta pueda disponer de un “sistema de alarma” que le permita llegar a descubrir los aspectos del entorno que influirán más en su desarrollo futuro, y en qué medida.
El primer apartado que se analizará será la SITUACIÓN ECONÓMICA. En la Situación Económica nos marcamos como objetivo la apreciación del entorno.
Como contenido nos interesa describir y destacar cuáles son los segmentos de mercado y los sectores de actividad que consideramos más importantes en la zona a tratar, según si el análisis se hace a nivel local, regional o nacional.
Otro punto que necesitamos destacar de su contenido será, siempre que sea posible, cuantificar los datos y saber qué productos actuales o nuevos pueden permitirles acceder a ellos.

b) Análisis del Sector
Este punto es muy importante para el correcto análisis externo que se realizará en el Plan.
Sin duda, en el apartado anterior se estudió el análisis del entorno y éste influirá en la empresa sea cual sea el sector al que pertenezca. Pero al realizar el análisis del sector, vamos a tropezar con las valoraciones y análisis de la competencia, tanto directa como indirecta, y ya no será tan fácil ni la obtención de información, ni la veracidad de la misma.

Como objetivo, se plantea la valoración de los cambios de los competidores, respecto a la zona que se está analizando.
Dados los constantes cambios en las empresas competidoras, este objetivo es prioritario, puesto que la información que se obtenga sobre número de fabricantes o marcas existentes, crecimiento del producto en esa zona, etc. afectará sobre manera a nuestras posteriores decisiones.
Como contenido, consideramos que nos debemos centrar en información de tipo cualitativo, sobre las tendencias de la competencia en la zona.

Se dividirá esta información en cinco apartados:
ü Principales competidoras
ü Acciones que la competencia haya desarrollado en los últimos doce meses.
ü Acciones de la competencia en productos (comercialización).
ü Sistemas de comercialización que utilizan otras compañías.
ü Otras observaciones

c) Análisis del Mercado

Nos encontramos ante uno de los análisis más difíciles de hacer, puesto que hablar del mercado y de sus posibles variables es tremendamente complejo. Se complica todavía más por estar realizado de una forma parcial, por zonas o regiones. Lo que en un principio puede parecer una pega, también puede ser una ventaja, porque de alguna manera, nos permitirá realizar una segmentación mayor.
Cuando hablamos del mercado, hablamos de las variaciones que desde un punto de vista psicológico, de euforia, etc., pueden producir una transformación importante del mismo.

La situación económica, sin duda, será determinante, y a veces, también resulta útil estudiar otros mercados similares, coincidentes con el nuestro, pero a nivel meramente orientativo, nos permitirá sacar conclusiones para el que estamos analizando.

Objetivo: La valoración de oportunidades y riesgos para la zona operativa, como resultado de los cambios en el mercado.

Contenido: Serán válidos los comentarios de la dirección de la zona sobre las tendencias y cambios en el mercado, subdividido en tres apartados: mercado global, competidores específicos y situación del sector vinculado con el nuestro.

B. Análisis Interno
Al proceder a realizar el análisis de los recursos y capacidades de la empresa, habrá una gran cantidad de factores que se tendrán que considerar. Estos valores irán desde los valores y habilidades de los ejecutivos, la cultura de la empresa, los fundamentos éticos, etc. hasta aspectos relacionados con la producción, el marketing, el financiamiento, en definitiva, múltiples aspectos generales de la empresa.
Para poder acometer un análisis serio y en profundidad de la situación interna de la empresa es necesario crear un sistema de información de Marketing (SIM) que sea capaz de aclara una serie de datos, analizándolos con la intención de aportar una información suficientemente útil que permita tomar decisiones.

A continuación, vamos a señalar algunos factores a tener en cuenta en el análisis interno de la empresa.
a) Sistema de Información de Marketing (SIM)

Un sistema de información de marketing (SIM) pretende que toda la organización, a través de los equipos y sistemas, sean capaces de analizar y evaluar las necesidades que se produzcan en el periodo de tiempo establecido, con el fin de aportar la suficiente información a los gestores, para la posterior toma de decisiones.
Los directores de marketing necesitan información sobre el entorno de marketing para poder desarrollar sus responsabilidades de análisis, planificación, ejecución y control. El papel del SIM es valorar esa necesidad de información, desarrollarla y distribuirla a tiempo.

Se obtiene a partir de los datos internos de la compañía, los sistemas de inteligencia, la investigación de marketing y el sistema de apoyo a las decisiones de marketing y desarrollo, con herramientas informáticas y modelos a implantar dentro de la propia empresa.

El sistema de información de marketing empieza y termina con los responsables de marketing. En un primer momento ellos deciden qué información desean obtener, se selecciona la que necesitan y entran en marcha lo que denominaríamos “las actividades de inteligencia de marketing” y “los procesos de investigación de marketing”

El proceso del análisis a partir de aquí es básico, obteniéndose lo solicitado, a través del sistema de información de marketing, aportándonos de la manera adecuada y en el momento oportuno las ayudas necesarias para que los responsables de marketing puedan utilizarla en el desarrollo de su plan.

b) Productos
Conocemos que el producto es el medio por el cual se pueden satisfacer las necesidades del consumidor. Para el marketing es un instrumento de una importancia fundamental. Si no se dispone del producto adecuado para estimular la demanda, no es posible llevar a cabo de modo efectivo ninguna otra acción comercial.
Una vez que tengamos definidos claramente nuestros productos o gama de productos en nuestro análisis interno, deberemos detallar modelos, tamaños, atributos, características sobresalientes, defectos, etc., que nos permitan conocer con profundidad que es lo que tenemos.

En el análisis de productos, se deben detallar los productos a gamas de productos, una breve descripción de sus características, señalando en que punto de su ciclo de vida se encuentran, y cuál es su posicionamiento actual en el mercado.

c) Distribución
La acción comercial de emplazar los productos al alcance de sus clientes objetivo se denomina distribución.
Se denominan canales de distribución las vías a través de las que se efectúa la acción comercial de la misma.
Tres son las figuras básicas en la distribución: los fabricantes, los intermediarios y el cliente final.

d) Organización Comercial
La organización comercial o también denominada fuerza de ventas debe ser analizada con cierto detalle.

e) Comunicación
Este apartado podría ser muy amplio, puesto que normalmente cuando se habla de comunicación no nos referimos a factores cuantitativos y sí a cualitativos. Esto, sin duda, nos podría hacer caer en la tentación de rellenar múltiples informes, sin ninguna credibilidad. Por lo tanto, como comunicación entenderemos el grado de conocimiento, comprensión y aceptación de nuestra marca comercial y de nuestros productos.

f) Gastos Generales
Este análisis que simplemente será un conjunto de datos nos permitirá una valoración de las cifras totales presupuestadas de gastos para el año en curso.
Se debe realizar un desglose del presupuesto anual de gastos de la empresa, completando los totales.

ANÁLISIS DAFO
Una vez realizado el análisis de la situación de mercado, desde un punto de vista tanto externo como interno, el siguiente paso que se debe acometer en la elaboración del Plan de Marketing es el análisis DAFO.
Como concepto básico podemos considerar al Análisis DAFO, como una herramientas que permitirá conocer y valorar cuatro conceptos (dos internos de la propia empresa y dos externos), que serán fundamentales a la hora de establecer los objetivos dentro del plan. Consideraremos como internos de la propia empresa las Debilidades y Fortalezas, y externos las Amenazas y Oportunidades.

Además, debemos realizar un análisis referente a los cuatro componentes, dos son considerados desde un punto de vista positivo, perceptibles por lo tanto de favorecer los objetivos que se planteen, (fortalezas y oportunidades) y los otros dos complicarán y hasta podrán llegar a impedir el logro de los objetivos fijados (debilidades y amenazas).

A continuación, se detallarán los cuatro factores.

Debilidades y Fortalezas
Se consideran puntos débiles o debilidades las características internas de la empresa que puedan constituir barreras para el cumplimiento de objetivos; y puntos fuertes o fortalezas, las características internas de la empresa que faciliten y ayuden para el cumplimiento de los mismos.

Oportunidades y Amenazas
Se consideran oportunidades aquellas situaciones que se presentan en el entorno de la empresa y que pueden ayudar para la consecución de los objetivos que se fijen.
Se entiende por amenazas aquellas situaciones que se presentan en el entorno de la empresa y que pueden perjudicar a los mismos.

Como se había comentado anteriormente, las oportunidades y amenazas vendrán representadas por elementos externos a la empresa. Por lo tanto, su control y análisis es mucho más complejo, y aún realizando un amplio proceso de investigación, en muchas ocasiones no se identificarán plenamente. Una vez decididos los objetivos, desarrolladas las estrategias, y puesto en marcha el PMK, habrá que revisar los objetivos que se vieran afectados por situaciones externas.

Conclusiones del Análisis de la Situación y del DAFO desde el punto de vista de la Organización Comercial
Una vez obtenida toda la información a través del Análisis Externo e Interno, así como la relacionada al Análisis DAFO, se debe proceder a valorar desde el punto de vista de la organización comercial.

LA DEFINICIÓN DE LOS OBJETIVOS
Es una de las fases más controvertidas de cualquier Plan de Marketing, puesto que se deben tomar una serie de decisiones, y éstas decisiones afectarán a todo el devenir de nuestra empresa.
La definición de objetivo puede ser tan sencilla como: Un resultado determinado, cuantificado, ubicado en tiempo y lugar, realista y consistente y qué se prevé alcanzar por medio de la implantación de un plan de negocios.

Normalmente, cuándo nos preguntemos cuáles van a ser nuestros objetivos, la respuesta suele ser similar a un eslogan publicitario, “ser los mejores”, “dar mejor y más servicio a los clientes”, “vender más”, “aumentar la rentabilidad”, lo que parece más sueño y deseo que realidades tangibles.
Pero, para que verdaderamente reúnan todo aquello que se desea de la empresa deben responder a una serie de características, que se detallan a continuación:

OBJETIVOS BÁSICOS
• Objetivo de Ventas
• Objetivo de Posicionamiento
• Objetivo de Rentabilidad o Margen
Los objetivos englobados en estas tres áreas forman el núcleo básico de los objetivos de una empresa.

SELECCIÓN DE ESTRATEGIAS
LAS ESTRATEGIAS VAN A SER MUY IMPORTANTES EN LOS ÚLTIMOS PASOS DEL PLAN DE MARKETING.

Se entiende por estrategia el punto de vista del desarrollo de las acciones que se van a plantear para la consecución de los objetivos marcados. Por lo tanto, lo que harán las estrategias será determinar las grandes líneas de acción, que pretendemos poner en marcha para obtener los objetivos que se han previamente establecido.
A la hora de diseñar las estrategias, se deben formular preguntas a las que se tendrán que dar respuestas claras y concisas en lo que se refiere a:
• Público objetivo
• Posicionamiento
• Líneas de productos
• Precio
• Distribución
• Fuerza de ventas
• Servicios
• Publicidad
• Promoción de ventas
• Investigación y desarrollo
• Investigación de marketing

Una vez finalizada la elaboración de las respuestas, habrá que poner en marcha los planes de acción. Sin embargo, a fin de analizar adecuadamente los puntos anteriormente señalados, se hará mención a lo que se conoce con el nombre de MARKETING MIX.

MARKETING MIX
El marketing mix es la combinación de los cuatro instrumentos básicos del marketing: producto, precio, plaza (distribución) y promoción.
Será imprescindible para la correcta selección de estrategias el analizar con profundidad estas cuatro variables, valorando especialmente las ventajas competitivas que podremos obtener en comparación con nuestra competencia.
Producto

El producto será el primer instrumento a valorar. No se debe pensar en el producto o gama de productos desde la perspectiva de las características técnicas que posee, sino desde el punto de vista de sus ventajas competitivas, es decir, en relación con la competencia.
En algunas ocasiones las ventajas competitivas no son tangibles a primera vista. Por ejemplo, un buen posicionamiento de cierto producto ha podido crear en la mente de los consumidores determinadas motivaciones de compra.

Tampoco se debe olvidar que esas ventajas también existen debido a las características técnicas, o relacionadas con la marca o el propio diseño, o con temas relacionados con el financiamiento, garantía, etc. por lo tanto, para ello se deberá analizar la fase de vida en la que se encuentra el producto, así como el nivel del mismo, es decir, si se está comercializando un producto básico o posee valor añadido o agregado.
Igualmente, se deberá examinar los tres componentes esenciales de un Mix de Producto: la coherencia, la amplitud o extensión y la profundidad. La coherencia relaciona a una línea de productos que esté formada por aquellos que sean de la misma naturaleza, que se comercialice a grupos de consumidores homogéneos, a través de canales del mismo tipo, o tengan un entorno de precios similar.

La amplitud o extensión está referida al número de líneas diferentes de productos que tiene una empresa. La profundidad se refiere al número total de productos o marcas que componen una línea de productos determinada.

Una vez conocido el mix de producto se deben plantear cuáles serían las razones para argumentar sobre la amplitud, la profundidad y los atributos de los productos en cuestión. Algunas de estas razones podrían ser, las mismas oportunidades de mercado dentro de un mismo segmento, o el atender a determinados subsegmentos. Otra razón podría ser consecuencia de una importante reacción de la competencia o de una posible estrategia de diversificar hacia unos mercados concretos.
Con respecto a los productos de una empresa, respecto a las variables del mismo y las estrategias que se van a seguir, se deberán analizar uno a uno dichos productos y valorar qué aspectos se puede destacar dentro de los parámetros comentados anteriormente.

Precio
El precio es un instrumento clave, debido a que una buena elección del mismo servirá para ajustar correctamente las finanzas de la empresa.
Nunca se debe valorar la posibilidad de seleccionar el precio sólo sobre la base de su importe, como en el caso del producto se tendrá en cuenta las ventajas competitivas que puede aportar y a raíz de esto, asignar los precios correspondientes.

El precio será una de las piezas clave en la imagen de la empresa, puesto que según cómo se utilice, la percepción que el mercado tendrá de la misma variará ostensiblemente.
Distribución
Con respecto a la distribución, trabajando en la línea de obtener ventajas competitivas, se deberá analizar cómo se está realizando y su influencia en la empresa. Lógicamente en aquellas empresas donde la distribución afecta sobremanera a los procesos productivos se deberá tener mucho cuidado puesto que en este aspecto la logística a utilizar tendrá una gran relevancia.

Pero en definitiva se podría hacer la pregunta: ¿qué hacen los distribuidores? Algunas características básicas serían:
• Acercar el producto al consumidor, tanto física como en el tiempo.
• Contribuir en la financiación.
• Asumir parte del riesgo
• Participar en las promociones.
• Aportar información de mercado.

Los niveles básicos más usuales de distribuidores son:
Cada uno de estos niveles puede ser utilizado por la empresa, no siendo excluyente ninguno de ellos. Tendrán sus ventajas e inconvenientes, pero con unos objetivos empresariales claros, la elección será tarea sencilla.
En la distribución, una vez seleccionados los canales, existen tres tipos de alternativas de distribución: Distribución intensiva, donde el objetivo es emplear el máximo número de puntos de venta posibles; la distribución exclusiva, que permitirá una exclusividad territorial o de producto; y la distribución selectiva que será una mezcla a situación intermedia de los dos tipos de alternativas anteriores.
La distribución en los últimos años ha sufrido una importante evolución. Presentamos a continuación algunas de las principales situaciones que ha vivido.

Aquellas situaciones en las que todo el ciclo de comercialización se controla por una sola organización o varias, esto ha generado lo que se denomina el desarrollo de canales verticales.
Otras situaciones relevantes han sido: al aumento de las centrales de compra, el aumento de las cooperativas de detallistas, el aumento de rentas a través de múltiples canales y también el fuerte desarrollo del sistema de franquicias.

Promoción
La promoción es considerada uno de los instrumentos más importantes del Marketing Mix, debido a que a través de ella se pueden obtener importantes ventajas competitivas.
La imagen, las campañas publicitarias y promocionales, y la diferenciación con la competencia, son algunas características que se deben incluir en la promoción para su análisis dentro del PMK.

Existen tres preguntas importantes, que deben plantearse, relacionadas con este tema:
1. ¿Existe campaña de publicidad?
2. ¿Existe campaña de promoción?
3. ¿Existe campaña de comunicación?
Esta última diferenciada de las dos anteriores, pero interrelacionada.

TIPOS DE ESTRATEGIAS
Las estrategias que se pueden utilizar son muy diversas, existiendo una infinidad de ellas, sin embargo en el presente trabajo de investigación se considerarán las cinco más utilizadas por las organizaciones, en las cuales se valora tanto la competencia como las acciones que deberemos desarrollar:
 Estrategia de Líder
 Estrategia de Retador
 Estrategia de Seguidor
 Estrategia de Especialista
 Estrategias basadas en el Ciclo de Vida del producto

Estrategia de Líder
Cada mercado y sector, con el paso del tiempo, va “eligiendo” los denominados líderes.
Por líder se entiende el conductor de una colectividad, en definitiva el que va a la cabeza. Por lo tanto, no será difícil descubrir quién es el líder del mercado donde se está posicionado.
El líder será aquella empresa que de alguna manera marque la política de precios, que marque la pauta con el lanzamiento de nuevos productos, que sea puntera en la investigación y su posterior desarrollo, etc.
Pero el ser líder no permitirá a dicha empresa una excesiva relajación, puesto que el mercado, por la competencia existente, pondrá al líder siempre en situaciones extremas que tal vez, le hagan perder su dominio.

Estrategia de Retador
La estrategia del retador va dirigida a todas aquellas empresas que ocupan la segunda, tercera o cuarta posición del sector al que pertenezcan. Esto no quiere decir que no sean empresas de gran relieve, simplemente incide en que en ese sector determinado existe un líder.
Como en cualquier estrategia el retador lo primero que debe hacer es definir el objetivo de su estrategia.
Normalmente, lo que pretende un retador es incrementar su cuota de mercado buscando obtener una mayor rentabilidad.
A continuación, se destacan algunos de los ataques estratégicos de los que podría disponer una empresa retadora:

Por lo tanto, el retador será una empresa que intentará expandir de manera agresiva su cuota de mercado, atacando tanto al líder como a empresas de su mismo nivel, así como a empresas de menor envergadura.

Estrategia de Seguidor
La estrategia del seguidor es quizá la más sencilla, pero también la más arriesgada.
Si se realizara una hipotética estructura del mercado, el 40% del mercado estaría en manos del líder, el 30 % en manos de los retadores, el 20% en manos de los seguidores y solamente un 10% en manos de los especialistas en nichos.

Las empresas que pretendan seguir la estrategia del seguidor son aquellas que no proyectan realizar fuertes innovaciones, puesto que están de acuerdo con la cuota de mercado que tienen.
Por lo tanto, su estrategia principal será la de conservar su cuota de mercado, y para ello tendrá que mantener en muchas ocasiones, una estrategia defensiva, que contrarreste las acciones de los posibles retadores o el líder.

Estrategia del Especialista
Esta estrategia reúne una serie de características verdaderamente interesantes.
Permite a determinadas empresas acceder a algunos nichos de mercado muy selectivos y en los que la competencia no suele ser muy fuerte.

Hace algún tiempo, esta estrategia únicamente la utilizaban pequeñas empresas con pobres recursos y que pretendían cubrir aquellos huecos que las grandes no cubrían.
Actualmente, también las grandes empresas emplean este tipo de estrategia puesto que existen determinados nichos de mercado muy rentables.

Por lo tanto, las empresas especialistas en ocupar nichos de mercado serán aquellas que ocupen espacios no relevantes para las grandes empresas.
Pero hay una característica que las empresas especialistas en nichos no deberán olvidar y es no concentrarse exclusivamente en un nicho accediendo a más de uno con la intención de dispersar el riesgo.

Estrategias basadas en el Ciclo de Vida del producto
Una ves analizadas las estrategias a seguir , será interesante valorar en qué ciclo de vida se encuentra determinado producto. Esto permitirá centrar las tácticas posteriores.
Considerando que durante la etapa inicial de Desarrollo de producto la empresa no comienza sus ventas aún, las etapas o fases de vida posteriores a analizar de un producto son:
• Fase de Introducción.
• Fase de Crecimiento.
• Fase de Maduración.
• Fase de declive.

Por lo tanto, habrá que posicionar el producto que se vaya a analizar en su momento correcto, puesto que saber en qué fase de su ciclo de vida se encuentra permitirá el elegir una u otra estrategia. Sin duda, no será lo mismo seguir una estrategia de líder con un producto en su fase de maduración que en su fase de declive.

EVALUACIÓN DE LA ESTRATEGIA
Para proceder a la evaluación de la estrategia, habrá que seleccionar una serie de criterios que nos permitan valorar las estrategias seleccionadas.

REALIZACIÓN DE PLANES Y PRESUPUESTOS
Es una de las fases finales del Plan de Marketing, puesto que a partir de aquí se debe plasmar todo aquello que se ha analizado, estudiado y desarrollado en las fases anteriores.
Los programas o planes que se desarrollarán están formados por el conjunto de actividades a poner en marcha para conseguir los objetivos planteados.
Se deben anotar cuidadosamente las medidas y acciones que se pretenden realizar para alcanzar los objetivos. Por lo tanto, en primer lugar, es necesario precisar las acciones que deberán impulsarse para su consecución.
Así, tres son las pautas fundamentales que guiarán la realización de los planes y presupuestos:
Consideración de los objetivos y medidas para los próximos años.
Cuantificación de los objetivos (siempre que sea posible), con la inclusión del tiempo previsto para s consecución.
Valoración del impacto financiero de los planes de acción planteados.

CONTROL DEL PLAN DE MARKETING
El Plan de Marketing debe finalizar con:
Las mejoras a aportar sobre el sistema de información y medidas existentes.
Las nuevas medidas a aportar por el sistema de información.
Una vez finalizada la elaboración del plan y antes de su presentación a la Dirección General para su aprobación, se deberán implementar los Sistemas de Control y Seguimiento del Plan de Marketing y el proceso de dicho control.
Como se ha comentado anteriormente, el PMK debe ser controlable y flexible.
Controlable porque permitirá el desarrollo de la empresa en el periodo de tiempo preestablecido, por lo tanto una vez al mes, se hará un seguimiento a profundidad por parte de los responsables del Departamento de Marketing.
Una vez hecha esta revisión se deberá valorar tres posibles vías:
a) Si existiese una desviación inferior al 10% sobre los objetivos marcados, habrá que controlar los siguientes meses con precaución.
b) Si existiese una desviación superior al 10% sobre los objetivos marcados, se observará si al mes siguiente sigue esa tendencia y si fuera así desarrollar acciones alternativas para compensar el desfase.
c) Si existiese una desviación superior al 25% sobre los objetivos marcados, se deberá inmediatamente analizar todo el PMK, y posiblemente, desarrollar un PMK de emergencia hasta final del ejercicio.